Poesía barata y pensamientos al azar

 a veces es como que lo que digo es invisible
como si yo fuera invisible. 



 No sé cómo lo hacen las personas, cómo se desconectan de su corazón, cómo hacen para que no les importe. 

No creo poder convertirme en alguien así, ni siquiera en los momentos más oscuros en los que mi propia existencia no tenía sentido fui capaz de desconectarme del todo. 

Supongo que mi alma es de azúcar y que se derrite fácil, que mi corazón es inmenso, que siento mucho. 

Me niego a no hacerlo, to stop caring, es algo que no me sale, no importa cuánto duela, es imposible apagarlo. No puedo. 



Hoy fue un día exactamente igual a los otros. Me levanté a leer mientras un programa de TV estaba de fondo, fingí que no tenía cosas que hacer hasta levantarme a las 12m sólo para medio organizar la casa. No desayuné ni almorcé bien y me pasé el resto de la tarde leyendo mientras la tele llenaba el silencio.

Así pasan la mayor parte de mis días, así han sido desde... siempre, supongo.

A veces desearía hacer cosas diferentes pero nunca soy lo suficientemente valiente como para hacerlo en verdad. Estoy cansada, me siento cansada de vivir esta vida pero es algo imposible para mi hacer algo diferente con ella porque ni siquiera sé qué hacer, siempre viviendo a esas tontas expectativas porque no sé qué mas hacer y no soy valiente como para intentar algo nuevo. No sé qué estoy haciendo aquí, desperdiciando todos mis privilegios.

A veces pienso en todas esas personas que están rogando por una oportunidad y yo estoy acá tirándolas todas a la basura. Soy una mierda, una completa basura que estorba, ni siquiera quiero pensar en lo que las personas que me conocen piensan de mí, la pobre promesa de estrella que se quemó tan rápido que fue incapaz de hacer algo productivo.

Odio estar atascada, lo odio en verdad y sólo estoy revolcándose en mi maldita miseria que no es nada comparada con las tragedias de otras personas que prácticamente lo han perdido todo y sin embargo, no se dejan quedar tirados en el suelo. Pienso en ellos y pienso en mí y me odio tanto. A veces es tal la cantidad de odio que no puedo hacer absolutamente nada. No me puedo ni levantar de la cama. Y yo creía que estaba mejor pero no es así, es solo una ilusión estúpida. Una mentira que me gusta decirme hasta creérmela por completo. Pero no es real. No lo es.

Lía dijo "Vales oro, no le quites al mundo la oportunidad de tenerte en sus vidas", pero, ¿la oportunidad de qué, de ser una carga más? ¿De ser otro peso agregado? No valgo nada y esa la verdad. Si valiera algo estaría haciendo algo para probarlo, pero sólo tengo cosas a medias que no soy capaz de terminar. 



A veces quiero llorar porque soy una inútil que no avanza nada, no puedo dejar de evitar la ansiedad que me da ser adulta, tener que hacer todas estas cosas de mayores sin la ayuda de nadie, no sé cómo solucionarlo, cómo dejar de ser dependiente, cómo dejar de sentirme como una tonta porque no puedo hacer nada. Nada

Tengo que averiguar la matrícula y no quiero, tampoco puedo fingir que lo hice, tengo que pedir una cita para sacar el carnet de nuevo porque fui lo suficientemente estúpida para botarla y lo pospongo. Yo no puedo hacer nada por la ansiedad que me produce todo eso, y encima mi mamá presionándome y siendo incapaz de entender que no es porque yo no quiera hacer nada, es que me siento incapaz de hacerlo sola. Odio tener que estar preocupándome por eso y odio sentirme como una tonta porque todos se adaptan a la adultez menos yo, me siento culpable todo el tiempo por ser tan inútil y de ahí es de donde vienen las lágrimas, porque soy débil, porque no puedo forzarme a hacer las cosas, porque me desmotivo fácil y no sé cómo solucionarlo. Me da miedo salir de mi zona de confort y me da rabia quela gente diga que es fácil porque no lo es para mí.

Me da rabia que parezca que no avanzo nada y eso me hace sentir que, en realidad, no avanzo ni un carajo. 



Foto por Sylvie Tittel en Unsplash
Hola, primer amor

Puede que esto lo leas como puede que no, no sé si llegarás mañana, el próximo sábado, en un año, en una década o nunca pero igual quiero escribirlo.

Soy un desastre, y para cuando me encuentres quiero que sepas que nadie nunca me ha amado, ni siquiera yo. Tengo un montón de manías y defectos; Me gusta leer porno gay hasta las 3 de la mañana y estoy obsesionada con Louis Tomlinson y Harry Styles y otros cuantos personajes más de ficción. Traduzco fanfiction y escribo mierda que espero algún día terminar así nadie la lea, amo el helado, las papas fritas, la pasta y la mazamorra y odio la cebolla, el cilantro, las habichuelas y la remolacha.

Me gusta ver series de ficción y me salto las escenas de sexo heterosexual porque me incomodan, soy feminista y le grito a los tipos que me dicen obscenidades en la calle. Odio que la gente critique a otros, así sea “en broma”, que se crea más que los demás por estupideces como la apariencia, el dinero o la inteligencia. Me gustan los gatos, los perros y los pájaros que no me pican ni me muerden, me gusta cantar canciones y fingir que lo hago bien.

Tengo días buenos en los que puedo confiar en mí y en las cosas que hago, en los que trato de respirar y encontrarle el lado positivo a la mierda que me pasa pero, también tengo días en los que no quiero ni levantarme de la cama, en los que me odio y quiero gritar de la frustración, en los que me recrimino todas las pendejadas que hago pero no hago el esfuerzo ni siquiera de cambiarlas. 

Primer amor, debes saber que soy una loca complicada, con una personalidad volátil y que me retraigo y lloro por dentro, que quiero un abrazo pero nunca lo pido, que sufro y que no lo digo. Debes saber que mi alma no está bien, y que a pesar de esos días llenos de luz y algunas sonrisas, hay una oscuridad dentro de mí que a veces me consume. 

Quisiera que lucharas por mí, pero no sé si lo harás, a veces dudo mucho que le importe a la gente porque no tengo tantas buenas cosas que ofrecerles; siempre termino huyendo de las relaciones porque resulta más fácil, porque así nunca tendrán la oportunidad de abandonarme, no si yo lo hago primero. Lo sé, estoy jodida, pero sueño con que tú no te rindas, si lo hicieras arruinarías esta fantasía tonta que me hice en la cabeza sobre conocerte y pasarla bien. 

Primer amor, déjame decirte algo, quiero que llegues pero al mismo tiempo no lo quiero. Sé que te voy a romper el corazón por culpa de mis miedos e inseguridades, que probablemente te voy a abandonar cuando sospeche, estúpidamente, que ya no me quieres. Y sé que no debería pedirte esto, pero soy débil, no te rindas tan fácil conmigo, pelea con uñas y dientes, no dejes que me cierre, tumba unas pocas paredes, no te dejes engañar por mi inseguridad disfrazada de apatía. Hay un corazón dentro de mí que vale la pena, incluso yo puedo aceptarlo, pero soy tonta a veces y me dejo ganar por el miedo. 

Primer amor, no te rindas porque si vas a hacerlo, ni siquiera te molestes en venir, por favor. 



Vos sos un hombre extraño, me gusta que me trates suave y no me presionés pero odio cuando me dejás tirada porque siento como si yo no fuera importante.

Me gusta que me cuidés, que tratés de darme consejos, que te preocupés por las cosas que me pasan, que me escuches.

Me gusta tu voz suave y tu perfil puntiagudo, me gustan tus rizos y la emoción al hablar de las cosas que te apasionan, de la música y el anime, de tus películas extranjeras raras. 

Me gusta la forma en que te preocupás de tu hermana, tu dedicación a ella, que no la presionés a ser lo que ella no es.

Me gustas, me has gustado desde que te conocí y me ofreciste un refugio en el que podía ser todo lo antipática del mundo, conservar mis silencios incómodos y guarecer mi corazón roto.

A veces siento que es estúpido  que me gustés tanto, que te deje de ver por un año y cuando volvamos a encontrarnos mis palmas aún suden descontroladas. 

Siento que es estúpido sentir estas cosas por vos cuando sólo me ves como una amiga, cuando no me escogiste, cuando eres tan feliz con otra persona. 

(Posdata, no me llames "bebé" si no soy tu bebé.
Posdata 2, quiero ser tu bebé. )



Hace unos años mi mamá me preguntó cuándo iba a hacer la confirmación y yo le dije que no la haría, me preguntó por qué y yo le respondí que no me sentía identificada más con el catolicismo. Jamás lo he hecho, la iglesia era una obligación e iba por la comida que me daban después, eso es todo.

En otra ocasión mencionó que yo era atea y le dije que no, no creer en la iglesia no significa que no crea que haya algo más grande que todos nosotros.

Unos años después, llegué a la conclusión de que me daba igual la existencia o no existencia de un dios, me identifiqué como agnóstica y no me arrepiento. Vivo mi vida tratando de hacer lo correcto, de ser amable, de ayudar cuando puedo sin esperar nada a cambio. 

Relaciono la espiritualidad con la religión y sé que no es estrictamente eso, tiene que ver con el alma, con las prácticas que tenemos para estar en paz. Una cosa chistosa que me descubrí hace poco es que practico ciertas cosas de la Wicca, en especial su filosofía, siempre he creído que las personas pueden hacer lo que quieran siempre y cuando no hagan daño a otros y que el karma es poderoso, así mismo, acepté la reencarnación como una forma de reciclaje del alma y que purgamos nuestros errores en vida. Todo eso hace parte de la Wicca y yo he venido haciéndolo por años sin saberlo.

Estoy considerando convertirme a la Wicca pero la verdad no sé si hacerlo en estos momentos, necesito como mínimo un año para estudiar y ahora todo es un desastre que apenas estoy arreglando, quizás cuando sea mayor y esté dispuesta a hacerme más sabia.

Algo pequeño que quiero intentar por ahora es tratar de que mi psique esté sana, quiero meditar o hacer yoga pero no encuentro motivación para hacerlo, quiero estar de la cabeza pero no sé si he llegado a ese punto en el que pueda intentar sanar. 

La espiritualidad y yo tenemos algo complicado pero seguiré con mis creencias básicas y mis prácticas simples de hacer el bien a toda costa, por ahora me sirve. 



Marzo 8

Creo que le caigo mal a una gente de Locución, puede que esté armando una paranoia donde no haya nada pero me da esa impresión. Desde que escuché decir a una chica "¿por qué será que siempre está metiendo la cucharada?" en clase de guiones después de que le dije que esperara a que escribieran la idea de otra chica para hacerle cambios, siento que hay una cierta tensión cada vez que hablo en clase y que me mira y lucha por no rodar los ojos. Eso sin mencionar que cuando íbamos a esa misma clase unos días después, la misma chica le dijo a una de sus amigas que "esa me cae mal" y cuando ella le preguntó quién, le respondió "la de las gafas negras que viene detrás de nosotras" y era yo; las otras dos de gafas que veían atrás de mí no las tenían negras. 

Ayer escuché a unas chicas decir en el baño "quiero decirte algo pero esperemos a que se vaya para poder hacerlo" y yo era la única allí aparte de ellas, fue raro pero me fui porque no era mi asunto.

También siento que no le agrado a V., supongo que cree que soy lenta e incompetente y no sé qué más cosas y hay otro chico amigo de él que ni siquiera me mira, hay como un áurea rara en ese grupo pero no sé.

Al principio, entré en pánico porque no me gusta no agradarle a las personas pero con el paso de los días se ha ido desvaneciendo esa sensación, poco a poco empiezo a pensar que no me interesa, que si les agrado bien y que si no, también; estoy harta de sentir que debo callarme y no hablar para no incomodar a las personas con mi presencia, a la mierda, no los volveré a ver y su inseguridad sobre mi me da igual, que arreglen sus putos problemas como yo he estado haciendo con los míos. Seguiré con mi vida y si no les gusto, da igual, estoy harta de intentar encajar en todos los estándares de los demás, soy como soy y en general me gusta mi personalidad y no voy a cambiarla por alguien más, sólo por mi. 



Marzo 5

Es difícil no tomarse las cosas a pecho, las miradas, los gestos. Me imagino esta película en mi cabeza en la que no le agrado a las otras personas que a veces conviven conmigo, normalmente sale de alguna interacción en la que fui incómoda como persona—de esas que me tienden a pasar tanto y no sé cómo evitar—y por eso es que huyo de las interacciones sociales, porque creo que la gente me habla por cortesía y nada más, porque no creo que tenga algo que ofrecerle a los demás y ellos lo ven, y luego resulta que la gente sí se mantiene alejada de mí porque construyo un muro entre ellos y yo que se torna impenetrable y lo sé, lo hago para protegerme pero oh, demonios, cuánto ansío que alguien se interese lo suficiente para tumbarlo pedacito por pedacito pero no pasa. 

Nadie sabe quién soy, ni mi familia, ni mis amigas de internet, ni yo misma, a veces. Siento que cuando voy a hablar con alguien tiendo a analizar a la persona y decidir qué máscara usar, como si tuviera un clóset repleto de ellas en mi cabeza y yo las conociera todas, excepto mi rostro—nunca mi rostro. Y a veces me frustra, más cuando estoy sola tratando de arreglar el desastre en que he convertido mi vida pero encuentro que no lo hace cuando estoy rodeada de gente, es un escudo, una forma de analizar a los demás sin que hagan lo mismo, sin que juzguen mi yo verdadero. Suena frío, yo sueno fría, calculadora, falsa, pero no sé, es cómodo eso, como vestirse todos los días.

¿Se supone que deba cambiar esta actitud, esta compulsión? No lo sé, no tengo ni la menor idea. 



¿Alguna vez dejaré de fingir? Lo he hecho desde hace tantos años que ya parece que no importa. Con la familia, con los amigos, conmigo misma. Todo lo que hago es fingir. Hay máscaras y mentiras y sonrisas falsas que me dejan vacía. A veces logro hasta convencerme de que no finjo y me digo "eh, relájate, todo va a estar bien", excepto que nunca lo está.

Una acción pequeña se vuelve el desencadenante de otro montón de mierda más grande y finalmente, es mi culpa. Siempre lo es, ya sea ante los ojos de los demás o los míos. Y vuelvo a fingir que no hay nada malo, que mis errores no me duelen, que soy fuerte y valiente, que las palabras no me afectan excepto que siempre estoy temblando por dentro reprochándome todas las estupideces que hago (y lo son, vaya sí lo son). 

Creo que mientras siga sucumbiendo a lo malo a mi alrededor, mientras siga yendo por la vida escapando de mis acciones, temblando por dentro, nunca dejaré de fingir. A veces cansa hacerlo pero otras veces es lo único que me queda, lo único que puedo medio controlar y es jodido, lo sé, nada en la vida puede ser controlado pero yo al menos puedo fingir que lo hago y supongo que debe ser suficiente.





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  • y mírame, cuanto más triste me siento, más fotos me tomo; tal vez sea mi yo interno tratando de cubrir lo que siento, el dolor o lo que sea; tal vez sea mi yo externa alimentando mi narcisismo para no pensar en otras cosas. 

    supongo que soy yo inventando mecanismos para evitar el dolor, o quién sabe. sólo me tomo fotos que no le importan a nadie, soy una desquiciada, una loca pretendiendo que es bonita, que hace suspirar y esas mierdas, pero no, no es así. 

    es triste, doloroso, real. 



    Jamás voy a hacer la señorita Perfecta, no importa cuánto lo intente.

    Duele saber que solo soy una fracasada en esta puta familia. Y no es que quiera serlo es solo que nada me sale bien, ni una cosa chiquita. No sé por qué me molesto intentándolo, si igual lo voy a arruinar porque soy una idiota. Y nadie en esta maldita casa me deja olvidarlo.

    Hago la mayor parte de las cosas en casa, pero no lo notan, incluso cuando me esfuerzo pero vaya a que otro lo haga y "como te quedó de lindo". ¿Dónde coño quedó yo?

    Muchas malditas gracias por notarme, ¿no? Ah, pero y cuando la cago (y en forma espectacular porque no soy jodidamente sutil) entonces ahí sí soy visible, ahí sí existe y "no sé qué hice para merecerte".

    ¿Quieres que te responda?

    Nada.

    No estuvieron conmigo cuando era pequeña, no revisaron mis cuadernos para saber qué putas tareas tenía, no me enseñaron a nadar o andar en bicicleta, no salimos de casa a algún paseo; no conozco el jodido mar.

    Solo éramos mis libros y yo, jugando a consolarme.

    Gracias por educarme como una antisocial y solitaria, por hacer que mi autoestima fuera tan baja, por no enseñarme a cómo hacer amigos; por tantas malditas cosas que me hicieron ser esto que soy.

    Lo irónico es que ahora quieren que sea la jodida señorita Perfecta y resulta que estoy demasiado jodida para serlo, aunque aun lo intento.

    Coño.

    A veces me pregunto por qué me importa la opinión de esta familia y luego recuerdo que son mi familia y que se supone que deberían tratarme con respeto o cariño y preocuparse por mi, pero no parecen hacerlo.

    No tienen la menor idea de cómo me siento, tampoco saben que el motivo por el que paso tanto tiempo en ese computador es para evitar volverme loca, porque si dejo que mis pensamientos broten no sé qué podría ser de mí, ni dónde podrían mi mente llevarme. Y eso me asusta.

    Tengo tanto miedo y lo más jodido es que sólo tengo la fuerza para contárselo a un pedazo de papel porque es en lo único que confío, ¿cuán jodido suena eso?

    Acá va otra noche desperdiciada en lágrimas, muchas gracias.



    hoy es uno de esos días en los que me siento como mierda y ni siquiera sé porqué. tampoco es que quiera analizarlo, sólo necesitaba escribirlo. 

    de alguna forma se siente menos catastrófico cuando lo hago, se liberan presiones ocultas o algo, no sé. tal vez al hacerlo se hace real y menos grave. tal vez es sólo mi mente jugándome pasadas. 

    y qué digo, ya nada sé. 



    Otro puto día más que pasa, joder.

    Todo son fracasos y más fracasos, uno seguido del otro. Estoy pensando en que soy una idiota, en todo el sentido de la palabra. Soy una distraída, una perezosa, una boba pendeja que no sabe lo que quiere, ni hacia dónde ir.

    Otra vez.

    He metido la pata, he cagado más la situación, sigo mintiendo y me siento tan jodidamente sola y perdida y deprimida y nostálgica. Tal vez necesite ayuda profesional pero no quiero que un tonto de turno pretenda escucharme y que me diga todo irá bien cuando yo sé que no es cierto. Estoy muy dañada. Ya no sé lo que se siente ser feliz por alguna estupidez, no sé si alguna vez lo sentí.

    Dios, o como sea que te llames, no entiendo qué es lo que pretendes tirándome tanta basura. No sé qué es lo que tengo que aprender, no sé cuál es tu intención. Puta madre. Me odio, me odio profundamente. ¿Es eso lo que quieres que admita? ¿Quieres que dé el primer paso para sanarme? Pues échame una mano aquí, me estoy quedando sin fuerzas para soportar mis propios pensamientos.

    Yo solo quiero alguien que me escuche, quiero que toda esta mierda que me rodea desaparezca, quiero ser feliz, ¿es eso tan difícil de conseguir?

    Estoy harta de todo. No quiero sentirme más como lo hago, joder, no quiero. ¿Cuándo me van a llegar las cosas buenas? Porque estoy cansada de palear la mierda lejos de mí.


    Joder, quiero chocolate para alejar a estos malditos dementores. 



    Ahora… ahora es cuando admito lo que realmente me pasa: estoy deprimida. Antes… antes no me daba cuenta, quizá porque tenía muchas cosas en la cabeza que me mantenían ocupada; ahora ya no hay nada de eso. No está la obligación de sacar buenas notas para no repetir año en el colegio, ya no hay amigas que distrajeran mi mente, no hay profesores que me hagan suspirar por un imposible.

    No hay nada de eso.

    Tengo demasiado tiempo para perderme en mi cabeza, para analizar y reconocer que había épocas en las que me retraía, dormía demasiado y me levantaba cansada, y lo más importante: no sentía hambre.

    Eran periodos cortos que se suspendían por los deberes del colegio, pero la presión académica se acabó y el estado de “me importa una mierda todo” es más constante y me persigue día a día. Solo la lectura me distrae de esos pensamientos que ahora reconozco, hacen parte de mí. Me doy cuenta de cómo soy, triste y solitaria, soy despreocupada y perezosa, realmente me importa una mierda está porquería de vida que llevo. Probablemente si me muriera todo se soluciona, quién sabe.

    Supongo que reconocer que tienes un problema es el primer paso para mejorar, y yo quiero ser normal, quiero dejar de sentirme como la mierda más horripilante y nauseabunda del suelo. Quiero dejar de interpretar este papel, quiero sonreír porque me sale del alma, no por esconder la verdad emocional detrás de ella. Quiero vivir sin temor al rechazo, quiero amar y que amen. Quiero una caricia en el cabello, un beso en la sien, una palabra de consuelo, un abrazo reconfortante. Quiero un te quiero y un no me dejes. Quiero un te necesito, un todo irá bien así no sea cierto. Quiero… yo… ni yo misma sé qué es lo que quiero con certeza. No sé nada y me odio por ello.

    Y ese es el punto, me odio, odio mi forma de ser mi cinismo forzado, odio mi suerte, mis circunstancias, odio mis lágrimas que en este momento me hieren los ojos. Odio mi estupidez. Odio haber crecido porque cuando era pequeña todo era más simple, no existía ese peso en mis hombros, esa decepción en los ojos que me observan y las lágrimas eran por dolor físico y no emocional.

    ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? ¿Por qué tiene que doler el alma cuando intento aprender de mis errores? ¿Por qué todo se hace tan difícil y asfixiante a cada minuto que pasa? ¿Por qué no me muero?

    Joder.

    Odio todo esto y quiero acabar con esta maldita porquería de una vez.

    Quiero hacerlo.


    Ya.



    Ni siquiera puedo dejar de llorar para poder escribir algo coherente. Joder, me siento tan decepcionada de mí misma.

    Ha pasado una media hora desde la ultima frase (y primera, también). No seguí escribiendo porque mi mamá andaba cerca y no quiero perturbarla con el sonido de mi llanto, no soy tan bastarda, sólo un poquito nada más.

    El nivel de cafeina en mi sangre es de 0%, eso explica porqué estaba tan alterada. El nivel de grasa era de 40%, culpa de ese pollo frito (que estaba muy bueno). El azucar es nulo, trataré de subirlo en un rato.

    Ay, que no sé qué hacer, esa Uni me hace sentir más tonta a cada día que pasa y no me siento cómoda con esa gente. La mayoría tna inteligente y capaz, tan listos, tan llenos de sed por el conocimiento.

    No es que a mi no me interese aprender, al contrario, me gusta descubrir cosas nuevas al azar, pero allí todo es tan cuadriculado, tan obtuso, tan "es o no es"; no hay cabida para el pensamiento libre, para la imaginación y las emociones y eso me frusta, me siento tan fuera de lugar y dejada de lado.

    Voy a buscar a alguien para hablar (tal vez Maryam), necesito una opinión objetiva y ese tipo de cosas.



    Joder con la hipocresía. ¿Qué bicho habrá picado a todo el mundo que están tan molestos? Hoy, no sé, no encuentro la calma mental para explicar qué coño pasa, solo estoy cansada de todo y todos. 

    Malditos hijos de puta. 

    Hipócritas de mierda, bien pueden ir a chuparle un codo a un elefante verde. 

    Estoy harta de todos ustedes, imbéciles. 

    No quiero que me traten con condescendencia, ni que se hagan los mosquitas muertas o que me sonrían un día y al siguiente me estén tocando los (inexistentes) cojones. No soy muñequita de práctica de nadie. 

    Desearía desaparecer por un tiempo para que noten cuán inútil soy (nótese el sarcasmo). 

    Tarados, mírense ustedes primero antes de estar criticándome y creyéndose el próximo mesias.  



    Este silencio es violento, esta soledad es vacía, este dolor en el pecho quema y no sé como remediar ni lo primero, ni lo segundo ni lo tercero. Nada. 

    La situación se me escapa de las manos y sólo pienso en que no soy lo suficientemente fuerte para afrontarlo. Supongo que es la resignación la que habla. También debe ser el cansancio el que lo piensa y puedo ser yo la que lo siente. 

    Esta vida -monótona y sin sentido- que llevo me agobia. Mirar a través de ese cristal empañado como los demás viven y son felices (o pretenden serlo), me desespera porque, por más que lo intento, el cristal no se rompe; sigue allí, firme, recordándome que no soy buena para merecer vivir porque todo lo que todo se arruina. 

    Tal vez, si duermo para siempre esto se solucione. Tal vez no. 




    ¿Cómo hará la gente para poner sus pensamientos día a día en el papel? A mí se me olvida que estás acá, diario. Total, no es como si tuviera una vida muy agitada o siquiera interesante. 

    Hoy mi hermana me ha dejado cargando con todo el aseo de la casa, qué mierda que es ella, casi no está y cuando se aparece no hace ni un carajo. Me molesta tener que lidiar con ella, se supone que es la mayor, ¿por qué será que no da el ejemplo? Siempre termina usándome a mí y aprovechándose de su estatus de vieja.